Crónica de un ataque epiléptico

Sara pierde el conocimiento, cae al suelo y comienza a convulsionar ante las miradas de sorpresa y miedo de quienes la rodean. Seguramente ya intuyas que la protagonista de nuestro artículo puede estar sufriendo un ataque epiléptico, la manifestación más visible de una enfermedad que sufre el 1% de la población y para la que cada año aparecen 200.000 nuevos pacientes. Y ninguna cura. A (gran) riesgo de resultar simplistas, ¿qué es la epilepsia?

Nuestras neuronas se comunican entre sí principalmente mediante las llamadas sinapsis químicas: una libera un neurotransmisor que la siguiente recibe. Y las hay de tres tipos: excitadoras, inhibidoras y moduladoras (si bien podemos olvidarnos de estas últimas por ahora), según el efecto que tengan sobre el nivel de activación de nuestro sistema nervioso.

Esquema simplificado de una sinapsis química entre dos neuronas. Adaptado de http://en.wikipedia.org/wiki/File:Chemical_synapse_schema_cropped.jpg (CC)

Normalmente, nuestro cerebro mantiene un equilibrio entre excitación e inhibición, es decir, entre neurotransmisores excitadores (como el glutamato) e inhibidores (como el GABA). En un momento dado, sin embargo, un grupo de -pongamos- un millar de neuronas puede excitarse de más. Aunque inicialmente las neuronas inhibidoras hacen las veces de diques de contención para que ese foco de hiperexcitación no se extienda, pueden verse sobrepasadas. La onda de excitación se propaga entonces a distintas regiones. Esto es exactamente lo que ocurría en el cerebro de Sara hace apenas un minuto. Aunque aún nadie lo notaba, ni siquiera ella misma, el freno había dejado de funcionar y el acelerador estaba pisado a fondo. Hay formas de epilepsia en los que no se pierde la conciencia ni el equilibrio (como es un episodio parcial simple), pero Sara ha sufrido un episodio de epilepsia generalizada: Después de un grito ahogado cayó al suelo agarrotada, y en cuestión de segundos estaba convulsionando.

Por cierto, ¿qué provoca ese desequilibrio entre excitación e inhibición nerviosas? En más de la mitad de los casos no se sabe cuál es la causa. Algo no funciona bien, sin duda. Pero ese “algo” pueden ser proteínas canales (que permiten o no que fluyan iones como el sodio a su través), receptores de neurotransmisores (¿recordáis el GABA, un neurotransmisor inhibidor?)…

La epilepsia no tiene cura, pero sí podemos tratarla en muchos casos con medicamentos anticonvulsionantes como la gabapentina. A cada episodio aumenta el daño en los circuitos de nuestro cerebro y la probabilidad de sufrir nuevos episodios, que además serán más severos cada vez. Por eso es crucial detectar rápidamente la enfermedad y dar un tratamiento al paciente para intentar frenar su avance. Pero Sara no ha tenido esa suerte.

Y es que esta enfermedad pone de manifiesto algunas carencias de nuestra sociedad: Primero, porque, a pesar de ser mucho más prevalente que otras enfermedades neurológicas (como el párkinson o la esclerosis múltiple) recibe apenas los mismos fondos: unos 150 millones de dólares en EEUU, por ejemplo. Segundo, porque el 80% de todos los casos se producen en países en desarrollo o subdesarrollados. ¿Por qué? Fundamentalmente por la falta de acceso a tratamientos.

Sara, por cierto, vive en Angola.

Mapa distribución casos epilepsia

Mapa que refleja la distribución de los casos de epilepsia en el mundo según datos de la OMS. La mayoría se concentra en África y en menor medida América del Sur. Tomado de http://en.wikipedia.org/wiki/File:Epilepsy_world_map_-_DALY_-_WHO2004.svg (CC).

Pablo Izquierdo

 

Pablo Izquierdo (@pablotres14), bioquímico, devoralibros, apasionado de la ciencia y colaborador de WhatIf

 

 

Referencias:

  • Epilepsy Foundation:  www.epilepsyfoundation.org/aboutepilepsy/whatisepilepsy/statistics.cfm
  • “Principles in Neuroscience” Erik Kandel et al.
  • Chase A. (2014) Epilepsy: Electrophysiology elucidates epileptiform activity. Nature Reviews Neurology; 10(7):363.
  • Meador KJ, French J, Loring DW, Pennell PB. (2011) Disparities in NIH funding for epilepsy research. Neurology; 77(13):1305-7.
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